lunes, 8 de agosto de 2011

a la rápida...

Como lo dijeron ayer, poner fin al lucro conllevaría a la muerte a un montón de universidades privadas, pero ¿que sacamos con “exterminarlas” sólo a ellas, si no son el único actor que lucra? ¿o usted cree que universidades del famosos Consejo de rectores no lucra?. La solución, aunque suene lógica, es mandarle una patada en el orto a todas aquellas universidades de escasa calidad, entre las cuales existen varias estatales, es más algunas sacan los últimos lugares en las pruebas nacionales de Medicina, por nombrar algún área específica, y no les pasa nada, ninguna amonestación, advertencia, reto ni fa ni fu. No sólo lucran las Privadas, también lo hacen y de forma más descarnada algunas del Consejo de rectores, pero como son de aquel selecto grupo pareciera no importar en demasía.

Existe envidia entre las mismas universidades y como no la va a existir, si existe un grupo de privilegiados que pueden hacer las cosas mal y no acontecerá nada u otro grupo que recibe cantidades desproporcionadas de dinero en comparación con las otras. Mejor que digan estas universidades estatales sirven y queremos ayudar, así cerramos el resto y nos dejamos de dar jugó con la igualdad de posibilidades. ¿O alguien ha visto un político hablar de aquellas cosas o al propio Mineduc o Consejo de Rectores? En conclusión, pareciese que uno puede estudiar en 2 o 3 universidades nada más y si no llegas a estas “privilegiadas” estas destinados a vivir de las migajas de migajas. Una vergüenza.

El lucro es nocivo para la educación chilena, pues la trata como un vil negocio, donde la lógica es invertir poco y esperar grandes resultados, pero con la cultura que posee nuestro pueblo, aquello resulta ser una quimera y es por ello que es muy importante hacer reformas (no me interesa quien las haga) lo antes posible, para así fomentar mayor cultura y educación. ¿Cómo es posible que el crédito con aval de estado no sea negocio para los alumnos ni para el estado, pero aún así sigue funcionando? La respuesta de ella es simple, existen intereses de la clase política en su conjunto, pues de otra manera no se explica, ya que sería mucho más simple, no dar el famosos crédito y subsidiar la educación de una vez por todas, no lo digo yo sino los eruditos de la materia. Según economistas, el ganador de este sistema de crédito : Un estudiante paga 10 pesos con el famoso crédito, si se retira o no puede seguir pagando el estado se hace responsable provisoriamente de la deuda, pagando 40 pesos ,muchísima más plata que la cancelada por el alumno, siendo los grandes ganadores los bancos. Entonces ¿porqué no se dan cuenta de ello o lo tienen más que claro? Basta con ser un poquito mal pensado para saber o intuir que los bancos y algunos políticos están coludidos en este tema. Que pena vivir en un país así, llenos de comprometidos, arreglado, ladrones, embusteros, envidiosos y mala leche.

¿Es sólo problema de plata? No lo creo, pues si esta apareciese por parte del gobierno, como podemos asegurar una educación de calidad si el cuerpo docente, comandado por Gajardo, se opone rotundamente a una evaluación de sus actividades, práctica que ocurre en todos los departamentos del país, y al despido de los profesionales que trabajan mal. ¿Qué consecuencia es esa del señor Gajardo, que anda con la bandera de la calidad educativa ?. Basta de la conveniencia personal de cada uno de los actores, políticos y profesores en su gran medida, pues de seguir con esa lógica seguiremos tapando nuestra tumba, seguiremos dependiendo de otros países y no podremos desarrollar las bondades que el país nos entrega (por ejemplo, en el desarrollo de las ciencias).

Si todo este problema viera una pronta solución, difícil pues a muchos de la Alianza y la Concertación no les conviene ni en lo más mínimo, lograríamos mayores oportunidades para sacar mejores profesionales, más preparados y eficaces, pero la pobreza de “buenas personas” seguirá penando, la educación podrá ayudar en algo, pero se necesita muchísimo más.